6.6.08

MUJERES EN SUDÁN

CHINA KEITETSI, "EX-NIÑA SOLDADO"


Hace 18 años, estudiando en U.K. tuve la suerte de poder convivir durante un año, con un grupo de chicas de edades comprendidas entre 22 y 24; cada una, aparte de pensar de manera bastante diferente, aportábamos diferencias culturales bastante evidentes. Dentro de la heterogeneidad, había puntos de encuentros y desencuentros. A lo mejor algún día hablo de todas y de cada una de ellas pero hoy me acordé de Huma.

Huma estudiaba "Food Science" en Reading; necesitaba hincar los codos para aprobar. Hija de una familia pudiente vinculada a la vida política del Sudán pero destinada a casarse, "porque sí", con alguien que había pagado una cantidad innombrable de dinero, por ella, circunstancia de la que estaba muy orgullosa. Dicho así no parece creible: una mujer estudiando en una ciudad europea (que se supone "pensante") y prometida, a quien sabe "qué persona" que es capaz de pagar por alguien... vaya, que no cabe en cabeza humana. Pues sí; por lo demás, en los momentos en los que la "determinancia cultural" (que razón tenía Durkheim) no era necesaria para sobrellevar la cotidianeidad del día a día, Huma era una persona alegre, casi siempre sonriente, culta, amiga de sus amigas, bromista, regordeta, con el pelo rizado, negra-mulata, ojos almendrados preciosos, muy guapa,... entrañable. La recuerdo comiendo mis famosas tortillas españolas, la recuerdo bailando como nadie esos bailes árabes que meneas el trasero de tal forma que parece que te fueras a descoyuntar (intentó enseñarme pero sin éxito), la recuerdo yendo a correr con el chandal debajo de las faldas (sus compañeros de religión no la podían ver corriendo de otra manera), la recuerdo comiendo kebab en el suelo, la recuerdo depilándose los brazos con una mezcla de agua, limón y azúcar con Haly y Taslin, la recuerdo muchas veces,... tenía algo especial. No la volví a ver, supongo que regresaría a Sudán.
Estos días en prensa referencian situaciones críticas sobre las penalidades de la mujer en Sudán, 18 años más tarde. Increíble PERO CIERTO.
Liemia El Jaili, periodista y activista de los derechos humanos, acaba de declarar en Granada la semana pasada que ser "mujer en el Sudan es muy difícil" puesto que es un país en el que rige un sistema político basado en la religión y en el que impera la Sharia, ley islámica que obliga a la mujer a ocultarse bajo el burka entre otras imposiciones. ¡Un horror!
Da pena que uno de los países más grandes y ricos de África esté continuamente envuelto en guerras y rencillas entre la población musulmana-árabe del norte y la del sur, con principios más laicos; guerras en las que hace unos ocho años utilizaban a menores de dad: "Las niñas soldado", niñas raptadas o compradas por unas cuantas cabras (aprovechando la hambruna). Mientras, Rusia, Estados Unidos y China se aprovechan del petróleo que existe en la zona más este del país.
Amnistía Internacional, condenó en numerosas ocasiones flagelaciones de mujeres jóvenes (menores de edad en la mayoría de los casos) por quedar embarazadas sin estar casadas o casadas condenadas por adulterio, u otras, violadas sin que se castigue al hombre que las dejó embarazadas.

¿Qué se puede pensar o sentir para cometer semejantes atrocidades?
TE DESEO LO MEJOR, HUMA.
¡SIGUE SONRIENDO COMO TU SABES HACERLO!

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